Fantasías y culpabilidad

IMG_0860

Ilustración cedida por Rocío Vidal hecha originalmente para Sextories Magazine

Hay un tema que es bastante recurrente  tanto en conversaciones que he tenido con amigas como con gente que me escribe para preguntarme si lo veo “normal”; y después de advertir la preocupación que genera, he pensado que sería bueno escribir sobre ello. El mundo de las fantasías genera mucha controversia de por sí y es que, entre otras cosas, a veces se nos hace difícil discernir entre fantasía y deseo. Fantasear con algo no siempre tiene que significar que deseemos llevar a cabo ese algo y en muchos momentos, las fantasías acuden a nosotros en situaciones inesperadas.

En ocasiones,en medio de un polvo, la imaginación se nos va a otros lares y nos descubrimos fantaseando con otras personas que no son con las que estamos en ese momento o con otras circunstancias que no son las actuales. O incluso alguna vez, por lo que sea nos cuesta llegar al orgasmo y recurrir a esos recuerdos puede darnos un empujoncito.  Eso NO ESTÁ MAL. Quiero aclarar que en ningún caso me refiero a una práctica habitual; ya que entonces, sí que me plantearía la posibilidad de que exista un problema.

Está claro que si en uno de esos momentos recurrimos a los recuerdos o las fantasías, uno de los posibles motivos sea que sentimos que nos está faltando “algo” y eso nos hace sentirnos mal o culpables para con la otra persona; pero hoy vengo a calmar esos sentimientos de culpabilidad. El hecho de fantasear o recordar, no significa que quieras menos o te sientas menos atraída por tu pareja sexual; la fantasía es algo inherente del ser humano, la culpa es inculcada. A veces la monotonía, a veces la falta de confianza o diálogo con la pareja y otras veces la vergüenza entre otros, pueden ser motivos suficientes para que nuestra imaginación vaya por libre. Y es que como ya sabemos, nuestro órgano sexual más potente es nuestro cerebro.

Vivimos en una sociedad eminentemente monógama, aunque por suerte en los tiempos que corren cada vez tenemos más información sobre otros tipos de amor y de relaciones que nada o poco tienen que ver con ello. Esa monogamia no solo la aplicamos a las relaciones, sino que por contra, confundimos el fantasear con otro modo de ser infiel y nada más lejos. A diario fantaseamos con millones de cosas random como un trabajo mejor, la ausencia de él, tener ingresos millonarios en el banco, viajar por el mundo o comprarnos tal o cual cosa y no nos culpabilizamos por ello porque sabemos que es algo que está en nuestra mente solo. Así que mi pregunta es; porque sí lo hacemos cuando se trata de temas sexuales? Porque sigue tan estigmatizado el tema incluso  cuando se queda en nuestras mentes? Entiendo que en el preciso momento del polvo, la cosa se ponga más fea básicamente porque estás con la otra persona frente a frente y puedes sentir que estás escondiendo algo y eso no es agradable pero qué haces, paras y lo cuentas o te dejas llevar? Yo siempre abogo por la comunicación en general, y diría que tampoco hay ninguna maldad ni intención de herir en contárselo luego a tu pareja si te apetece a modo anécdota pero eso ya es cosa de cada uno y depende del nivel de comunicación entre vosotros. Pero sobretodo, si no te sientes cómodo contándolo, no hay necesidad de hacerlo.

Arrastramos una culpabilidad enorme con las fantasías y eso nos capa y  nos hace sentirnos mal con nosotros mismos impidiendonos ser tal cual somos y aceptar todas nuestras facetas. Que sueñes con algo, que tengas fantasías o te imagines haciendo depende de qué cosas no te convierte en peor ni mejor persona y mucho menos quiere decir que las vayas a acabar haciendo realidad en el mayor de los casos!!

No considero buena, ni sana ni intrínseca al ser humano tanta culpabilidad cuando en ese momento, no puedes evitar la mayoría de veces que aparezcan esos pensamientos. Creemos que fantasear es malo ya que como sociedad, tenemos el sexo demasiado ligado con el amor y la exclusividad.

Ojo que no digo que la exclusividad sea mala, es una opción tan válida como cualquier otra si la eliges por voluntad propia pero el concepto de monogamia a mi parecer, nos induce de alguna manera a que nos sintamos mal por fantasear ya que vemos ese acto como una traición. Hasta donde llegan los límites? El tirar de esa fantasía o recuerdos es la mayoría de veces involuntario. Es un motivo de  celos el saber que tu pareja fantasea y posiblemente no sea contigo?

A mi parecer, el tema de la fidelidad a la pareja que tan asimilado socialmente tenemos, es lo que más fomenta la culpa.

Creeis que la monogamia o mejor dicho, el juicio moral que creamos entorno a ella,debería ser  algo asociado al pensamiento?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s